Para crear la identidad de este producto, él incienso, me inspiré en la naturaleza. Empecé a observar la historia que cuentan de los árboles. Cada una de sus anillas es un testigo: de los años de lluvia, de sol, de vida. Y llegue a la conclusión de que cada anilla no solo cuenta el tiempo del árbol, sino también sus transformaciones. Pensé: “¿Y si nosotros también fuésemos como árboles? ¿Y si cada etapa de nuestra vida deja su propia anilla en nuestro ser: cuerpo, mente, alma.
Por ello el logotipo de la marca consta de 3 círculos concéntricos, representando cada una de las partes que forman parte de nosotros y de nuestra alma.